Carta del Obispo Presidente Sean Rowe sobre el asunto del Título IV relativo al Obispo Marc Andrus

Carta del Obispo Presidente Sean Rowe sobre el asunto del Título IV relativo al Obispo Marc Andrus

Querido Pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal:

El otoño pasado, poco antes de convertirme en obispo presidente, la oficina de gestoría para obispos recibió una acusación creíble de que el Obispo Marc Andrus, obispo jubilado de la diócesis de California, había mantenido una relación inapropiada con una persona adulta. Hoy les escribo para informarles que el Obispo Andrus y yo hemos llegado a un acuerdo que resuelve el asunto del Título IV que resultó de esta denuncia.

La denuncia, que se centraba en la acusación de que el Obispo Andrus había participado en comunicaciones inapropiadas con la persona denunciante durante varios años, fue investigada por un profesional experto en el Título IV. Después de revisar el informe de la investigación, el Panel de Referencia para Obispos me remitió el asunto para que buscara llegar a un acuerdo con el Obispo Andrus. De conformidad con los cánones, consulté con la persona denunciante durante el proceso de creación del acuerdo. El martes, la Junta Disciplinaria para Obispos aprobó el acuerdo, tal como lo requiere el Canon IV.17.9.

Según los términos del acuerdo, el Obispo Andrus permanecerá suspendido de su ministerio hasta que yo esté convencido de que ha demostrado suficiente enmienda de la vida como para permitir su regreso. Durante el período de suspensión, el Obispo Andrus se someterá a una exhaustiva evaluación psicológica realizada por un profesional a quien yo seleccionaré, y continuará con la orientación y la labor espiritual que inició voluntariamente cuando se enteró de la denuncia.

El acuerdo también prevé la atención adecuada a las necesidades pastorales y terapéuticas de la persona demandante.

En este asunto, al igual que en todos los del Título IV, nos guiamos por el fundamento teológico del Canon 1 del Título IV, el cual nos llama a la sanación, el arrepentimiento, el perdón, la restitución, la justicia, la enmienda de la vida y la reconciliación. Por favor, acompáñenme a orar por esos dones del Espíritu para todos los afectados por este proceso.

Fielmente,

El Reverendísimo Sean W. Rowe
Obispo Presidente