El Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal aprueba el plan estratégico del Obispo Presidente y autoriza la venta de su sede en Manhattan

El Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido en sesión ordinaria el lunes 19 de octubre en la sede de la Iglesia en Nueva York, aprobó resoluciones para adoptar el plan estratégico de la Iglesia Episcopal y autorizó a sus responsables a negociar un acuerdo de compraventa para la venta del Centro Eclesiástico de la Iglesia Episcopal, situado en el número 815 de Second Avenue.

Desde su investidura en noviembre de 2024, el Obispo Presidente Sean Rowe, su equipo de trabajo y un grupo de consultores han realizado investigaciones y sesiones de escucha con el propósito de conocer mejor las necesidades de la Iglesia Episcopal y redistribuir sus recursos para apoyar el ministerio local en las diócesis. En febrero de 2025, Rowe anunció una profunda reestructuración del personal del Centro Eclesiástico, y el plan estratégico da continuidad a aquella primera gran medida.

«¿Y si, por una vez, la Iglesia lograra anticiparse a los cambios en lugar de dejarse sorprender por ellos?», planteó Rowe. «Aunque no podemos conseguir que todos vuelvan a los bancos de nuestras iglesias, sí podemos empezar a trabajar ahora mismo para analizar las tendencias relacionadas con el envejecimiento, las finanzas y el clima, así como estudiar los patrones migratorios en las comunidades donde está presente la Iglesia para orientar nuestra estrategia de siembra de iglesias».

A lo largo de dos años, Rowe y otros altos dirigentes han estudiado estas tendencias tanto dentro de la Iglesia como en la sociedad en general, han dialogado con líderes laicos y ordenados de toda la Iglesia —incluidos el Consejo Ejecutivo y la Cámara de Obispos— y han convocado grupos de discusión con episcopales de las nueve provincias. Durante todo este proceso, Rowe ha destacado la base teológica que sustenta esta labor.

«La Iglesia es el cuerpo de Cristo resucitado en el mundo, y la manera en que administramos nuestros edificios, nuestros fondos patrimoniales, nuestro personal y nuestras estructuras constituye una labor espiritual, no meramente administrativa», afirmó. «La institución es uno de los instrumentos de los que se vale ese cuerpo para llevar adelante nuestra misión».

El plan estratégico establece tres prioridades —testimonio, apoyo y sostenibilidad— y presenta diversas oportunidades emergentes para llevarlas a la práctica.

Testimonio: Un cristianismo que merece ser proclamado

Debemos encarnar un cristianismo auténtico, abierto, hermoso y valiente, arraigado en los sacramentos y en nuestra tradición.

  • Cómo podemos llevarlo a la práctica:
    • Realizar una campaña de evangelización y visibilidad en toda la Iglesia.
    • Amplificar la voz de la Iglesia Episcopal en la esfera pública.

Apoyo: Capacidad allá donde se necesita

Debemos pasar de gestionar programas a gestionar relaciones: reunir, coordinar, proporcionar recursos y conectar la vitalidad que ya existe sobre el terreno.

  • Cómo podemos llevarlo a la práctica:
    • Reducir los conflictos interpersonales y la carga que supone el Título IV para las diócesis, y poner en marcha un programa piloto del Título IV en toda la Iglesia.
    • Apoyar a las diócesis en la planificación financiera y el análisis inmobiliario.
    • Ayudar a las diócesis a gestionar situaciones de crisis.
    • Orientar a las diócesis en el discernimiento de estructuras sostenibles y vitales.
    • Colaborar con las diócesis en la recaudación de fondos para la misión local.

Sostenibilidad: Una Iglesia construida para durar
Debemos organizarnos con una visión a largo término, reconocer con honestidad las realidades que afrontamos y estar dispuestos a renunciar lo que sea necesario, incluso aquello que amamos, para que lo nuevo que brote pueda prosperar.

  • Cómo podemos llevarlo a la práctica:
    • Ampliar los recursos destinados a la vitalidad congregacional: siembra, renovación y revitalización de iglesias.
    • Crear e implementar modelos vitales de trabajo en red para la formación y el ministerio con adultos jóvenes.
    • Reformar y simplificar la estructura de gobierno.

«Para los próximos 15 años, uno de los escenarios posibles es que dejamos pasar esta oportunidad, nuestras opciones se reducen, perdemos progresivamente nuestra agencia y acabamos convirtiéndonos en algo muy distinto sin haberlo decidido nunca», afirmó Rowe. «Pero hay otro futuro posible —al que responde este plan— en el que una Iglesia a la que se le ha confiado tanto decide administrar responsablemente esos recursos mientras todavía está a tiempo. Estamos viviendo un Sábado Santo. Pero sabemos cómo termina la historia de la Pascua, y preferimos aferrarnos a esa promesa antes que enterrar lo que se nos ha confiado».

La venta de la sede de la Iglesia constituye un elemento fundamental del plan estratégico, y el Consejo Ejecutivo confirmó que el 25 % de los ingresos netos de la operación se destinará a un fideicomiso para financiar el acondicionamiento de unas oficinas provisionales en Nueva York y el traslado a ellas. El resto de los ingresos netos se depositará en un segundo fideicomiso, cuyos rendimientos se utilizarán para financiar subvenciones destinadas a la siembra, renovación y revitalización de iglesias.

«Invertir en vitalidad congregacional es fundamental para el futuro de nuestra misión y nuestro ministerio, y para lograrlo estoy vendiendo incluso nuestra propia sede», afirmó Rowe.

Hasta que se formalice la compraventa, se mantendrán confidenciales la identidad del comprador y el precio de venta del Centro Eclesiástico. Durante los próximos dos meses, las oficinas del personal se situarán en el sexto piso del Centro Eclesiástico y los archivos se almacenarán debidamente. El traslado a unas nuevas oficinas provisionales en Nueva York tendrá lugar después de julio de 2027.

Aunque algunas de las iniciativas del plan estratégico ya cuentan con financiamiento y apoyo para ponerse en marcha durante 2027, otras dependen del resultado del proceso de elaboración del presupuesto trienal que culminará con una votación durante la 82.ª Convención General, que se celebrará del 3 al 8 de julio en Phoenix, Arizona. Se invita a todas las personas interesadas en obtener más información a tomar nota de las fechas de las audiencias públicas que se celebrarán por Zoom el 18 de noviembre y el 9 de diciembre, ambas de 2:00 a 4:00 p. m., hora del Este (EE. UU.). En las próximas semanas se ofrecerán más detalles.