Statement on New U.S. Cuba Policy

Statement on New U.S. Cuba Policy

April 18, 2019

The Episcopal Church Office of Government Relations expresses its concern about the recent decision by the Trump administration to (1) remove the waiver of Title III of the Helms-Burton Act, (2) Limit the amount of remittances to Cuba to $1,000 per person per quarter, and (3) impose new restrictions on non-family travel to Cuba. The Title III Helms-Burton waiver removal, which will go into effect by the end of the month, allows for U.S. nationals to sue foreign corporations that conduct business on property that was confiscated by the Cuban regime in 1959.

Enacting Title III will cause U.S. – Cuba relations to deteriorate further, and it will hurt the Cuban people and economy. It is also likely to negatively impact U.S. relations with Canada, the European Union, Latin American and Caribbean nations. Furthermore, limiting the frequency and amount of donated remittances Americans can send to relatives and friends in Cuba will increase economic hardship to many Cuban families, including Cuban entrepreneurs who depend on the financial support of their relatives residing in the U.S. While the Administration is yet to issue details on non-family travel restrictions, we are concerned these new travel restrictions will have an impact on religious activities and further isolate the Cuban people. Overall, the impact of this new policy towards Cuba will mostly be felt by the Cuban people who have lived under the U.S. economic embargo for the last 60 years.

In July 2018, General Convention voted to re-admit the Episcopal Church of Cuba as a diocese of The Episcopal Church, but the Church has long called for an end to Cuban embargo, in particular an end to provisions that hamper the mission of the Church in Cuba and that contribute to the suffering of the Cuban people. We therefore reiterate our call for an end to the embargo and reassert our commitment to strengthening relations between the Cuban and American people.

--

La Oficina de Relaciones Gubernamentales de La Iglesia Episcopal de Estados Unidos desea expresar su preocupación en cuanto a la decisión reciente de la administración Trump de (1) no renovar la suspensión del Título III de la Ley Helms-Burton, más bien ponerlo en vigencia en los próximos días, (2) limitar a $1.000 por persona el envío de las remesas cada tres meses a Cuba y (3) imponer nuevas restricciones del viaje no familiar a Cuba. Activar el Título III de la Ley Helms-Burton al final de este mes permite a los nacionales de los EE. UU. demandar a las empresas extranjeras que hacen negocios en propiedades que fueron confiscadas por el gobierno cubano en 1959.

Poner en vigencia el Título III empeorará las relaciones EE. UU.-Cuba y damnificará o multiplicará el daño a la economía cubana, así como a sus ciudadanos. También es probable que haya impactos negativos en las relaciones entre los EE. UU. y Canadá, la Unión Europea y los países de América Latina y el Caribe. Además, el limitar la frecuencia y la cantidad de remesas que se puede enviar a sus familiares y amigos cubanos incrementará la adversidad económica de muchas familias cubanas, incluyendo a los empresarios cubanos quienes dependen del apoyo financiero de sus familiares en los EE. UU. Aunque la administración no ha comunicado todavía los detalles sobre las restricciones de viajes no familiares, nos preocupa que estas nuevas restricciones de viaje vayan a afectar las actividades religiosas y así se aísle aún más el pueblo cubano. Sobre todo, consideramos que en esta decisión, aquel que realmente será afectado es el pueblo cubano que ha vivido bajo el bloqueo económico y financiero por parte de los EE. UU. durante los últimos 60 años.

En Julio de 2018, La Iglesia Episcopal votó por readmitir a la Iglesia Episcopal de Cuba como una diócesis de la Iglesia, pero durante mucho tiempo La Iglesia Episcopal ha llamado a poner fin al bloqueo, por sus consecuencias de sufrimiento a los ciudadanos cubanos, y en particular, a las provisiones que obstaculizan la misión de la Iglesia en ese país. Por lo tanto, reiteramos nuestra llamada para poner fin al bloqueo. Y más bien se abran espacios para el compromiso que fortalezcan las relaciones entre los pueblos de EE. UU. y Cuba. Ambos pueblos desean vivir en un ambiente de respeto y paz.

Share This: