Carta del Obispo Presidente Sean Rowe sobre el ataque militar contra Irán
Querido pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal:
Aquí en Estados Unidos, nos despertamos esta mañana alarmados por la noticia de que Estados Unidos e Israel lanzaron un gran ataque militar contra Irán. Este violento ataque ha ocurrido a pesar de semanas de negociaciones que muchos de nosotros esperábamos que evitaran un conflicto armado en esta frágil región, la cual alberga tantas tradiciones religiosas y a muchas personas de fe.
El Obispo Jeffrey Mello de Connecticut y un grupo de peregrinos de esa diócesis están en Tierra Santa en este momento, y cuando hablamos esta mañana, él me informó que están a salvo en el Colegio de San Jorge en Jerusalén. Les pido que oren fervientemente por ellos y por su retorno seguro.
Oren también por toda la gente de Tierra Santa, en especial por la Iglesia Episcopal de Jerusalén y el Medio Oriente y por su líder, el Arzobispo Hosam Naoum. Yo tenía planeado estar con Hosam hoy y mañana durante una visita a nuestra iglesia, la cual estaba planeada desde hace tiempo. Muchos episcopales que esperaban verlo y asegurarle que cuenta con nuestro apoyo sentirán mucho su ausencia en los próximos días. Les recomiendo la carta que le envió a los miembros de su diócesis esta mañana.
Mientras las noticias nos informan sobre el temor y el pánico, les pido que oren especialmente por los feligreses de la Diócesis de Irán y por todo el pueblo iraní. En las últimas semanas, hemos lamentado la muerte de manifestantes pacíficos a manos del régimen de Irán y hemos observado con alarma la creciente represión del pueblo iraní, así como la respuesta cada vez más intensa del gobierno de EE. UU. Como cristianos que seguimos al Príncipe de la Paz, lamentamos que los ataques de hoy indican que seguramente habrá dificultades adicionales para los iraníes más vulnerables y, a medida que inevitablemente haya represalias, el sufrimiento se extenderá por toda la región.
Dios eterno, en cuyo reino perfecto no se desenvaina espada alguna sino la espada de la justicia, ni se conoce fuerza alguna sino la fuerza del amor, esparce poderosamente tu Espíritu para que todos los pueblos se reúnan bajo el estandarte del Príncipe de la Paz como hijos de un solo Padre; a quien corresponde el dominio y la gloria, ahora y por siempre. Amén.

Rvdmo. Sean Rowe
Obispo Presidente de la Iglesia Episcopal
Obtenga más información de la Oficina de Relaciones Gubernamentales sobre el fomento de la paz y la reconciliación de la Iglesia Episcopal en Tierra Santa.





